La DGT y sus multas
El ingenio humano no deja de sorprenderme. Parece que siempre tenemos una buena excusa que justifique nuestros “errores”, y uno de los sitios donde más se agudiza la imaginación es en las multas de tráfico de la DGT. ¿Será que el alcohol espabila el cerebro? Analicémoslo.
Excusas frente a la Dirección General de Tráfico y sus multas
Si bebes no conduzcas. A los que peinamos canas eso nos lo decía Stevie Wonder en una canción muy pegadiza, pero lamentablemente no todo el mundo lo respeta.
Entre las excusas más insólitas que he escuchado, hubo un tipo que dijo que él no había bebido, que la culpa era del vinagre del gazpacho.
¡No me quiero imaginar cómo sabría aquello!
Solo le falto decir que de postre se tomó una rodaja de melón que estaba un poco pasado y ya se sabe lo que ocurre cuando fermenta el azúcar de la fruta.
O señalar como culpable a la tarta al whisky.
Otro tipo le echó algo más de morro. Le pillaron en un control de alcoholemia poco después de la medianoche y aseguró de manera contundente que el aparato estaba mal, que él no había bebido desde el día anterior.
Se me fue la mano, digo el pie en el acelerador
Seguramente las de exceso de velocidad son las más frecuentes, pero es que van a pillar con tanta señal de limitación diferentes.
Un conductor se excusó en que no era culpa suya, que le empujaba el viento. Un poco difícil de creer…quizás en Tarifa pueda colar.
El tema de la limpieza también le pareció un buen motivo a un conductor neozelandés que se escusó en que había salido del túnel de lavado y el coche no se había secado bien.
Así que ni corto ni perezoso intentó secarlo con el viento.
Tenía mis motivos para saltarme la limitación de velocidad
Los motivos para ir un “poquito” más rápido de lo permitido para la zona son relativos, y para algunos son suficientemente importantes como para explicárselo al agente de tráfico.
Así por ejemplo un “fitipaldi“ se excusó con el guardia en que se le había enganchado la chancla al acelerador.
Creo que en España está prohibido conducir con chanclas de playa…así que lo mismo se llevó otra multa añadida por listillo.
¿Una avispa en el acelerador puede pisar el pedal? Pues si te digo la verdad, si yo veo una avispa que pese tanto como para empujar el acelerador, paro y salgo corriendo del coche.
Antes muerta y con multa que sencilla
Desde luego, la apariencia lo es todo. Una mujer en Miami le explicó al gendarme que la detuvo que su exceso de velocidad se debía a que llegaba tarde a su cita en la peluquería.
Pero agente, ¿es que no ha visto las raíces que tengo? ¡Eso sí es un delito y no la velocidad!
En una ciudad como Miami, donde el culto al cuerpo es prioridad, no te extrañe que algo así esté en el código de circulación.
La naturaleza me llamaba
Sí agente, es que soy vegano y solo como verdura que tiene mucha fibra…pues tenía prisa por llegar a un inodoro.
¿Parece de chiste? Pues es realidad, según cuenta la policía de tráfico e Nueva Zelanda.
Solo le falto añadir que además tanta verdura le daba gases y le ocurría como al que le empujaba el viento de antes.
Recuerdo un amigo al que le pasó algo similar, de Valencia a Madrid con diarrea parando en todas las gasolineras y áreas de servicio. ¡Nunca tardó tanto en ese trayecto!
Pero no solo las necesidades humanas sirven como excusa para correr, también las animales, como arguyó una persona.
Es que mi perro parecía que iba a vomitar y por eso quería llegar pronto a casa para que no lo hiciera en el coche.
A ver si el perro se mareó por el exceso de velocidad.
Y no es por urgencia física, sino por psicológica por la que un hombre sobrepasó los límites de velocidad. ¡Su mujer hablaba demasiado!
Tenía tantas ganas de bajarse del coche que tuvo que correr más de lo debido.
Y ya puestos por echarse la culpa entre cónyuges, una mujer se excusó por su exceso de velocidad en que compartía el coche con su marido y este había dejado el control de velocidad demasiado alto.
No es exceso de velocidad…es una urgencia
Lo de correr cuando tu mujer se pone de parto podría considerarse como una emergencia médica que justificase saltarse los límites de velocidad.
Eso es lo que usó en su defensa un conductor, pero claro, en esos casos, para hacer el argumento más creíble, hay que llevar a tu mujer en el asiento de al lado, no como este hombre que iba solo.
Mira, como nuestras ministras, solo y borracho quería llegar a casa, pero se le interpuso la autoridad.
A mí una vez me hablaron de un tipo que llevaba a su mujer embarazada y cuando los pararon no se les ocurrió otra cosa que hacer como que estaba de parto. Los agentes de la autoridad, dispuestos siempre a servir al ciudadano, les escoltaron hasta el hospital.
No sé hasta cuando tuvieron que seguir disimulando, je, je, pero me temo que la noche de fiesta se les acabó.
Multas de tráfico por ahorrar
Al precio que está la gasolina hay algunos que no repostan todo lo necesario, lo que luego puede originar algún que otro sustito.
Como el caso de una conductora que argumentó que iba deprisa porque se quedaba sin gasolina y tenía que llegar pronto a la gasolinera.
Claro, de todos es sabido que cuanto más rápido vas, menos combustible consumes…¿o era al revés? Pues mientras nuestra conductora se lo aprende, que vaya resacándose el bolsillo.
Otro que también quiso ahorrar era el que circulaba de noche sin luces. Agente, al precio que está la electricidad yo esto lo hago por ahorrar. ¡Si es que me tendrían que dar un premio por conductor ecológico!
Que le pongan la multa en papel reciclado para calmar su conciencia verde.
También tenemos el que marchaba en dirección prohibida. Es que seguir las señales me hace dar mucha vuelta señor agente. Yo solo pretendía economizar combustible y contaminar menos circulando por el camino más corto.
¿Infracción a mí? Nos vemos en los tribunales
Pues claro, porque cuando se puso la limitación de velocidad a 40, yo no estaba de acuerdo y presenté una reclamación.
Algo parecido es el que también denunció que no se merecía la multa porque, aunque superaba la tasa de alcohol permitida, eso no era importante porque no iba muy lejos. Vamos, que de todos es conocido que la ley te da unos metros de borrachera, ¿no es así?
Como la cadencia de las hipotecas.
Agente, pero mire qué recto camino
Pues acabamos nuestra relación de excusas con una de las más curiosas que he leído.
Una mujer en Florida fue parada por un agente de tráfico porque presentaba síntomas de conducir en estado de embriaguez.
Cuando manifestó que ella estaba bien la hicieron caminar en línea recta, cosa que no consiguió. Lo que hizo fue explicarle al policía que el problema no era el alcohol, sino que tenía los pechos muy grandes y no la permitían equilibrarse bien.
A ver si el culpable fue el cirujano, que no se los ajustó bien en la mesa de operaciones.
¿No te equilibran los neumáticos cuando los cambias? Pues con los rellenos de silicona también debería hacerse
Quizás si hubiese ido disfrazada de porno enfermera, el agente lo hubiera entendido mejor.
Y hasta aquí la entrada de hoy. Si conoces alguna excusa efectiva para librarse de las “recetas” de la DGT, no dejes de compartirla en comentarios.
Por cierto, decir que a mí la multa no me va a llegar porque ya no vivo ahí, no vale, los datos deben estar actualizados ya quizás te pongan otra multa por no tenerlos.




