Concursos de belleza

 

Certamen de belleza animal

 

concursos de belleza de camellos, certámenes de belleza animal

*Imagen generada con IA

 

Seguro que ya has oído hablar muchas veces de los concursos de belleza. Los humanos tenemos esa obsesión de hacer un ranking de todo, pero por las últimas noticias que me han llegado…se nos está yendo de las manos.

 

 

Un certamen de belleza …bestial

Resulta que en Omán organizaron un concurso de belleza, nada fuera de lo habitual en los reyes del lujo y los petrodólares, pero no fue de sus mujeres, recatadamente vestidas, sino de otra de sus “posesiones” más preciadas, de camellos.

Cada uno tiene sus costumbres, pensarás, pero lo más peculiar de este certamen de belleza animal es que descalificaron a 20 camellos.

¿Y cuál fue el motivo? ¿No cumplían con la edad? ¿Trataron de dar dromedario por camello? Mira, como nuestro gato por liebre.

Nada de eso.

El motivo de la descalificación del concurso del camello más guaperas es que habían sufrido en sus carnes operaciones de estética para convertirlos en más atractivos.

Sí, como lo ves, tratamientos de belleza en camellos.

 

Concursos de belleza de camellos

Según cuentan las crónicas, el Camel Club, que no, no es un club de fumadores, decidió revisar la pureza de los participantes de 4 patas y 2 jorobas, porque las reglas del certamen especifican que la belleza tiene que ser natural.

Por ello examinaron a los participantes y descubrieron que 20 de ellos habían sufrido inyecciones de bótox y otras operaciones como implantes de silicona.

Se ve que en el mundo camellil, tener un buen par de…jorobas es atractivo.

Y cierto que es, porque según los cánones de belleza de estos animales, la perfección se alcanza con un cuello ancho y largo, un buen cabezón, un par de morros voluptuosos y un pelo brillante.

Así que, qué mejor que un poquito de silicona en las jorobas, que caídas no gustan, o un poquito de bótox en los morros para que sean como los de Carmen de Mairena.

De momento, una dentadura alineada y poco sarro, no parece que puntúe, pero todo se andará. Quizás pronto veamos camellos con ortodoncia…de los de 4 patas eh.

Así que eso que dicen que los jeques ofrecen camellos a los turistas a cambio sus esposas, si es tu caso, fíjate bien no te estén ofreciendo camellos “retocados”.

¡Hasta dónde hemos llegado con las falsificaciones!

 

 

Me forro en concursos de belleza de camellos

Y claro, como en estos concursos, que son muy populares en los países del Golfo Pérsico, hay mucha pasta en juego, y la codicia aparece.

Pero siempre hay quienes se pasan de listillos y se piensan que esos rellenos de bótox, que le daban a los morritos de su camello un aspecto más seductor, iban a pasar desapercibidos.

No fue el caso. Yo creo que los jueces ya estarían algo mosqueados porque seguro que no es la primera vez.

Además, fijo que las clínicas estéticas para camellos se anuncian en internet y la organización ya estaba sobre aviso. El caso es que los veterinarios se dieron cuenta en seguida.

Esos morritos voluptuosos o las jorobas estilo actriz porno…esta vez no colaron.

 

Otros certámenes de belleza animal

Eso nos puede sonar exótico, pero no hace falta irse tan lejos para ver algunas alteraciones de la “belleza natural” de los animales.

Hace ya bastante tiempo que vi en las noticias los preparativos de un concurso de belleza de vacas.

Sí, esas vacas tan nuestras, blancas con manchas negras o al revés, también compiten en certámenes para demostrar su hermosura o para venderlas a mejor precio.

Yo no estoy muy puesto en el tema de lo que resulta atractivo en una vaca, pero, como casi siempre, un buen par de tetas te hace subir puestos en la clasificación.

Para ello, sus dueños, no las ordeñan con la frecuencia normal y las tapan las ubres con cera para que no se escape ni una gota. Así las pobres, el día de la competición, están con unos “melones” al estilo de Yola Berrocal que casi las llegan al suelo y ni las dejan caminar con normalidad.

 

Ponme guapa a mi Mariana que la llevo de concurso

Sin embargo, no es esto lo que más me llamó la atención de este tipo de certámenes de belleza. Resulta que también entran en juego los maquilladores.

Sí claro. Si Pedro Sánchez tiene su equipo de maquilladores para salir en la tele, qué menos que unas vacas tan nuestras lo disfruten también.

 

¿Y en qué consiste el trabajo de un maquillador de vacas? Pues no, no te pienses que se trata de pintarles los morritos o ponerlas unas extensiones de pestañas. Seguro que ni te lo imaginas, pero es algo tan peculiar como pintarlas las manchas.

Sí, has leído bien, en pintarlas las manchas.

Según parece, en el mundo bovino, este tipo de vacas se revaloriza cuando tienen sus manchas bien definidas, o sea, que la transición de las partes blancas a negras esté bien definida.

Así que, la tarea de estos maquilladores bovinos consiste en pintar de negro o blanco los pelos grises y suavizar las formas de las manchas, para que el pelaje de las vacas sea perfecto según la pureza de esta raza.

Tampoco debe parecerte tan extraño, las mujeres ponen mucho empeño en pintarse bien la raya del ojo, sin que se desvíe ni un ápice.

 

Que se me va el maquillaje

Como ya sabes, las vacas, y el resto de animales en general, no suelen ser muy cuidadosos a la hora de hacer sus necesidades. Según les viene la gana apartan el rabo y ahí te va.

Esta costumbre, pues hace que se manchen un poco y claro, aparte de arruinar el trabajo del maquillador en esa zona, las manchas de mierda en las patas hacen que los jueces reduzcan su puntuación.

¿Domesticamos a las vacas para que usen el inodoro? Pue no parece muy factible, así que la solución es que hay un encargado de recolectar la mierda de la vaca antes de que caiga al suelo y salpique.

Recuerdo a la reportera entrevistando al encargado de tan noble tarea. El pobre, en lugar de mirar a la cámara estaba más pendiente del culo de la vaca y, como esta se movía un poco, el hombre tenía que estar girando alrededor de la valla con una especie de recogedor de hojas de piscina en la mano.

Pero los televidentes tuvimos suerte y pudimos verlo en acción. En un momento de la entrevista la vaca levantó el rabo y soltó su plasta, momento en que el hombre puso el cestillo salvando el arduo trabajo del maquillador. ¡Las patas siguieron impolutas!

Te imaginas al encargado de esta misión llegando a casa:

—Mamá, he encontrado trabajo en la feria de ganado.

—¡Qué bien hijo¡¿alimentando a los animales?

—No, baloncestista de boñigas

 

Para que luego te hablen de profesiones raras.

 

También con la belleza canina y felina

No solo a las vacas hay que ponerlas guapas para los concursos de belleza, los perros no se quedan atrás.

Recuerdo una exhibición de perros que fui a ver una vez.

Allí había un pastor afgano, que es como un galgo de los nuestros con mucho pelo. Donde hay mucho pelo, pues hay muchas posibilidades y allí estaba el equipo de estilistas sacándole partido a la melena del chucho.

 

El animal tenía muy mala leche y casi se lleva un dedo del esforzado peluquero empeñado en hacerle unos ricitos con un secador. Al final creo que tuvieron que dejar al animal por imposible.

Y eso de que el perro se parece al amo, en este caso desde luego que sí. La dueña tenía el mismo peinado que el animal. Un poco más logrado, porque imagino que ella no intentaría morder al estilista.

Pero oye, todos los esfuerzos tuvieron su recompensa, después de unos paseítos mostrando el estilazo del perro, ganó el primer premio.

 

Y hasta aquí este artículo sobre concursos de belleza animal. Si conoces más casos curiosos compártelos en comentarios. Si quieres leer la “noticia seria”, sigue el enlace, no te pienses que estas cosas me las invento. ¡Faltaría más!

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Comenta lo que te apetezca

 
Licencia Creative Commons
Esta obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional.