Las profesiones más raras del planeta II

 

Trabajos inusuales y divertidos



 
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En la entrada anterior ya hablamos de profesiones divertidas, pero todavía hay más.

 

Probador de toboganes acuáticos, otro de esos empleos raros bien pagados

¿Suena muy divertido verdad? La verdad que, tirarse por un tobogán de agua de los que encontramos en los parques acuáticos, es una actividad placentera y entretenida.

Pero claro, esos toboganes ya han sido probados por un “probador de toboganes”. Si te digo que te tires por uno que, no se sabe si saldrás despedido en la primera curva, te dejarás los piños contra las protecciones o perderás la virilidad por el rozamiento o en el aterrizaje sobre la piscina final… ¿a que ya no le ves las risas?

Pues de eso se trata la profesión, de hacer las pruebas para determinar si las curvas son adecuadas, si las pendientes son perfectas para ser divertidas sin llegar a peligrosas, o si el volumen de agua es suficiente para que resbales y no se recaliente el culo del bañista.

Vamos, es como ser probador de Fórmula 1, te das unas vueltas, pones el coche al límite, pasas un poco de canguelo y, cuando las manos dejen de temblar, escribes un informe con tus impresiones.

Con el dinero que mueven los parques de atracciones, esta debe ser una profesión muy bien pagada. Aunque claro, para que el parque abra en verano, quizás tengas que hacer las pruebas en invierno.

Esto me recuerda una vez de niño, que estaba en la feria. A mí, siempre me han gustado las atracciones feriales y aquel día estaba el primero esperando a que se abriera la montaña rusa.

Se acerca el feriante y me dice: “sube ahí con mis hijos que me falta uno para la vuelta de prueba”. Como chico precavido que ya era de pequeñín, yo escuché eso de que antes de abrir al público había que probar la atracción y dije que tururú.

Me perdí una vuelta gratis, pero me ahorré muchas oraciones.

 

Empleos graciosos si tienes buenas tragaderas

La comida elaborada que se vende alguien la tiene que probar antes de sacarla a la venta. Pero no solo cuando sale al mercado, sino que hay que probar la de cada turno de fabricación, no sea que haya habido algún fallo y no esté en su punto.

En cada fábrica lo hace un equipo designado para ello, pero también pueden existir catadores externos encargados de esta tarea. Una de las más demandadas es la de catador de helados.

Pero esta es la parte buena, también hay otras comidas que hay que probar…la de las mascotas, por ejemplo.

Como los perros son poco expresivos para hacer un informe y, yo creo que se lo comen casi todo, hay humanos que tienen que probar su comida antes de comercializarla.

Que si el sabor, la textura, el olor…hay que analizar todos los parámetros.

Además, para evitar la picaresca, seguro que no te dejan llevarte las latas a casa y te hacen que las pruebes en sus instalaciones, allí en directo. Ya sabes, si mueves el rabo…es que te gustó.

Si consigues un puesto aquí, yo me buscaría un segundo empleo como catador de golosinas o helados para después, por si hay que quitarse el mal sabor de boca.

Aunque los fabricantes dicen que le ponen salmón y pollo, así que puede que incluso sea mejor que la que algunos cocinan en su casa.

 

Ordeñador de serpientes, otra de las profesiones inusuales

El veneno de serpiente tiene unas propiedades paralizantes, lo que es muy bueno para frenar las arrugas. Este veneno se usa, primero para buscar un antídoto, pero también en cosmética.

Ahora bien ¿quién ordeña a las serpientes? Porque imagino que no serán tan pacíficas como las vacas o las cabras que se dejan agarrar las ubres sin demasiada resistencia.

Pues existe una profesión para ello. Desconozco los requisitos, pero imagino que será necesario mucho temple y un buen seguro de vida.

Y hablando de ordeñar, también a los sementales hay que extraerlos su preciada muestra. La de un buen toro o un caballo pura sangre está a precio de Vega Sicilia, así que el sueldo del extractor tiene que estar muy bien.

 

Pescador de cangrejos en Alaska, un empleo al fresquito

También relacionado con animales tienes el de pescador de cangrejos en los congelados y embravecidos mares de Alaska.

Una profesión muy chunga y sufrida porque dicen que la tasa de accidentes es del 100%. La parte buena es que está muy bien pagada y que quizás, hagas tus pinitos como actor. Las cadenas raras esas de televisión han hecho un montón de programas grabando sus andanzas.

El documental es siempre igual, pero tiene algo que engancha y resulta entretenido.

 

Un empleo como un juego, supervisor de dados

Los casinos mueven mucha pasta y como la banca siempre gana, no pueden permitirse que los dados no sean perfectamente aleatorios y tengan tendencia a caer de una determinada posición.

Pues bien, para asegurarse de que los dados que se usan en los casinos no están desequilibrados, hay quien hace simulaciones de lanzamientos. Desconozco muy bien cómo va eso, pero supongo que te tocará hacer lanzamientos hasta que algún matemático cerebrín certifique que la secuencia de resultados es completamente aleatoria.

¡Qué dolor de brazo! Comparable al de los de ordeñadores de antes.

 

Un trabajo divertido y bien pagado, instructor de surf

¿Y qué tiene eso de raro?, te estarás preguntando. Pues mucho, porque no se trata de enseñar surf a las personas sino a sus perros.

Ya sé que esto suena muy californiano. Ver las playas de Malibú llenas de tipos rubios surfeando con sus perros, pero es una profesión con mucho futuro también en España.

Seguro que has oído hablar de las bondades de la nueva ley de protección animal y quizás la noticia de esa pobre mujer que, dejó a su perro a las puertas de la farmacia para entrar a por unas medicinas, y al salir se encontró con los municipales que la pusieron una multa de 500€ por abandono de mascota.

Así que eso de irte a cabalgar olas y dejar a tu perro al cuidado de la mochila se va a acabar. Ya puedes ir enseñando surf al chucho y que te acompañe sobre la tabla.

 

Empleo bien pagado en una tecnológica

Seguro que en más de una ocasión has utilizado el servicio de Google Street View. Ese de las imágenes de las calles que tan útil resulta para encontrar algún sitio en concreto.

Sabrás que se hace juntando muchas fotos y quizás hasta hayas visto el coche de Google haciéndolas. Pero, ¿qué pasa en las zonas peatonales? Ahí no puede entrar el coche y se hace con gente en bicicleta o incluso a pie y Google necesita contratarlos.

Imagino que no serán estos los únicos casos. En barrios chungos en los que, si entra una cámara como la que se usa con estos fines, te la chorizan, el contar con gente local es de gran ayuda.

Así que ya sabes, si vives en un barrio chungo y es poco probable que tus colegas te roben la cámara que te presta Google, ahí tienes tu buena fuente de ingresos.

 

Un oficio curioso, abrazador profesional

Desde que los psicólogos hablaron de los beneficios terapéuticos de los abrazos hay gente que se abraza incluso a los árboles (lo de abrazafarolas no tiene nada que ver con esto).

Pero también te puedes ganar la vida como abrazador profesional. ¿Los requisitos? Pues que no te de asco la gente y, supongo que estar un poco gordete deber ser un plus, das abrazos más mulliditos.

Sin embargo, le vemos algunos riesgos, vuelve otro confinamiento y se te hunde el negocio. Por suerte existe una solución, te haces probador profesional de papel higiénico, que es una profesión complementaria durante las pandemias y listo.

Esto es como esos negocios de calefacción y aire acondicionado.  O de piscinas y calderas, si no vendes de lo uno lo haces de lo otro.

Y hasta aquí nuestro repaso a las profesiones más raras y divertidas. Si conoces alguna más, no dudes en dejárnoslas en los comentarios.

 

 

P.D.: la foto la he generado con IA. El texto todavía es mío…, pero todo se andará. En cuanto el robot me pille mi sentido del humor, ¡qué trabajen las máquinas!


 
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